jueves, 14 de noviembre de 2013

Cupcakes de limón para principes y princesas


Con tanto organizar cosas, la marinería se nos ha puesto fina, así que, ahora, en las meriendas de a bordo no pueden faltar una vistosas cupcakes.
Aprovechando que teníamos limones recién cogidos decidimos hacer unos cupcakes de vainilla con buttercream de limón. Buenísimos y muy fáciles de hacer; adjuntamos la receta para que os animéis, ahora que por fin llegó el frío y os vais a pasar un buen rato en el camarote.
¡Qué mejor plan para una tarde que encender el horno y entretenerse con algo tan rico!
  










 
 
 
 
 


Por cierto, nos ha llegado un mensaje en una botella contándonos que, hoy, en el Lidl, la Kitchen Aid de los pobres está en oferta. ¡Al abordaje!!!

Una Princesa Pirata

martes, 5 de noviembre de 2013

BOO!!! HALLOWEEN 2013!

Ya sabéis todos que nos gustan las fiestas más que un tesoro en el fondo del mar, así que cualquier fecha es buena para celebrar una. Y, como el 31 de octubre la tripulación andaba un poco liada, lo pasamos al 1 de noviembre, que el mar estaba mucho más calmado.



La entrada daba la bienvenida a los terroríficos invitados con unas calabazas y unos portalámparas diy ideales, y, por supuesto, con las golosinas listas para el truco o trato, porque, estos días, recibimos más de un abordaje de seres de la noche sedientos de azúcar.






Arañas, fantasmas y demás especies nocturnas fueron atrapadas por la tripulación y encerradas para que no dieran la lata en la fiesta. 


Con los ratones no hubo manera; ya se sabe lo que pasa con los barcos viejos... Andaban por todas partes!!


"Come, bebe y pasa miedo", el eslogan de la fiesta.


Como es costumbre a bordo, todas las etiquetas estaban personalizadas; así se facilita el baile de copas y vasos que hay en todas las fiestas.


¿Que, después de tanta margarita, tienes que ir al baño?
Cuidado; te acechan desde el inodoro, desde detrás de la puerta... Yo me lo pensaría


Y cuidado con las telas de araña, están tejidas a conciencia, y no sería extraño que alguno se quedara atrapado para siempre...


¿Lo mejor de la fiesta? Nuestra maravillosa tripulación, el miedo que dan y la imaginación que le echan. Vinieron dos brujitas, el hombre invisible, un Freddie Mercury no muerto, Fétido Addams, la teniente Ripley -de Alien-, la momia rubia, dos mejicanos un poco pasados de fecha, la dama de la curva, la niña del exorcista y un caballero con una cicatriz digna del Joker.












Y ¿qué es lo que nunca falta en nuestras fiestas piratas? Claro, las biscuits de mantequilla. La tripulación no merece menos, y, con ellos, no merece la pena jugársela.


Y, después de una cena mejicana, con nachos, tacos y quesadillas, de este barco no se baja nadie con hambre. Antes de atacar a las gominolas, el postre de hoy, con un estilo muy Halloween: brazo de gitano de dulce de leche y nata... Terroríficamente bueno!!!









Este barco da mucho miedoooo... Y mucha risa!!!



Una Princesa Pirata.




jueves, 31 de octubre de 2013

We´ll miss you

Vero, que, como buena pirata, tiene espíritu aventurero más que de sobra, se nos iba. Y se nos iba a la Gran Bretaña, que, en asuntos piratescos, es, también, toda una autoridad. Y había que hacerle una despedida en condiciones, por aquello de que la queremos un montón y porque, las cosas como son, en este barco nos basta con un empujoncito de los pequeños para liarnos a montar una fiesta.


La elección de los colores estaba bastante clara; los de la Union Jack, claro. Sí, sí, ya sabéis, la bandera británica, que es tan chula que hasta nombre tiene. Y, en cuanto a símbolos reconocibles, ningún problema. Los ingleses tienen más que de sobra, que son muy suyos y muy tradicionales.


Cierto. Tal parece que no hubiera bebidas en la mesa del líquido; pero no os dejéis engañar por las apariencias, nuestro camaleónico cubo estaba hasta los topes. Acaso queréis que nos monten un motín, o qué?



Los asientos, personalizados. Queda ideal, resulta sencillo y, como nuestra tripulación tiene tendencia a la anarquía, conviene no dejarles mucho margen, no vaya a ser que acabe alguien subido al palo mayor.


Los detalles hay que cuidarlos; cualquier idea loca ayuda a ambientar una fiesta, y la puede hacer mucho más especial. Sólo hay que tener un poco de imaginación!




Y la comida, claro. La tripulación no se puede ir con el estómago vacío, que, luego, no rinden. Esta vez tocó picotear. Una buena combinación de diferentes recetas sencillas es un éxito asegurado.


El postre no puede faltar, y una tarta no es suficiente para una pandilla tan dulce, así que, mejor, dos; tarta de caramelo y tarta Guinness (sí, la cerveza, que es, también, muy británica, ella).


Aquí no nos gustan las despedidas; ni definitivas ni provisionales. Nos gusta tener el barco atestado de gente, de nuestra gente, y tenemos camarotes de sobra. Pero, como el viento no siempre sopla a favor y cada cual debe buscar su propio mapa del tesoro, nada como una despedida cálida y deliciosa para que, mientras agitamos los pañuelos desde la cubierta, lo hagamos con una sonrisa en los labios.

Una Princesa Pirata